SAN BARTOLOMÉ, QUIALANA, TLACOLULA, Oaxaca, 11 de abril de 2011.-Desde las seis de la mañana más de un centenar de personas, oriundos de esta comunidad, participaron por más de ocho horas en un mega-tequio, con la intención de mejorar las condiciones de la carretera que comunica a Tlacolula de Matamoros.
Los trabajos encaminados a reparar dicha vía de comunicación estuvieron encabezados por Clemente Sánchez Martínez, Presidente Municipal de esta comunidad -ubicada a seis kilómetros de Tlacolula-, Aurora Sánchez Gómez, Síndica Municipal, así como Victoria Sánchez Hernández, Regidora de obras
De igual manera, se contó con la participación de Floriberta López Luis, Síndica de Tlacolula de Matamoros, acompañada de aproximadamente una docena de trabajadores municipales.
De acuerdo a datos proporcionados por autoridades de San Bartolomé, participaron 103 hombres y diez mujeres quialanenses; mientras que los habitantes de San Marcos Tlapazola –quienes tambien usan esta vía de comunicación-, brillaron por su ausencia.
Al explicar el motivo de la actividad realizada, el edil Clemente Sánchez, explicó que las condiciones del camino eran intransitables, por lo cual la comunidad decidió tomar cartas en el asunto, consiguiendo mejorar (rellenando baches) una extensión de aproximadamente 2.5 kilómetros en el tramo “La Raya”- Río Salado.
Por su parte la Regidora de Obras de San Bartolomé, Victoria Sánchez señaló que para la actividad se contó con unidades de motor propiedad del municipio de Quialana, mismas que transportaron el material utilizado.
En tanto, Aurora Sánchez Gómez, Síndica Municipal quialanense, agradeció a todos los participantes, por su entusiasmo en la cansada labor llevada a cabo, invitándolos a degustar de un exquisito téjate “molido en metate”, para mitigar el agotamiento.
Hacia el final de la jornada, hizo acto de presencia Heliodoro Morales Mendoza, Presidente Municipal de Tlacolula de Matamoros, quien se comprometió a envía agua a través de pipas, para reforzar el trabajo realizado, al mismo tiempo que llevó –dijo- “un cariñito” a los participantes, que consistió en refrescos y una botella de mezcal.






